viernes, 11 de enero de 2008
EL BARRIO-CANTANTE
EL BARRIO-CANTANTE
jueves, 10 de enero de 2008
EL BARRIO-CANTANTE
José Luis Figuereo Franco nace en el barrio más flamenco de Cádiz; el típico barrio de Santa María en junio de 1970 en una Casa de vecinos de la calle Botica número 29. Creció bajo la tutela de la peña flamenca La Perla de Cai, empieza a hacer sus Pinitos con nueve años al son de una guitarra sin acordes . |
El Barrio es, para quien lo quiera escuchar, un apóstol del Nuevo Flamenco. Su buena nueva consiste en beber de lo antiguo y sonar moderno. Y el Barrio suena flamenco desde el primer día. El oyente entenderá a los elegidos de las artes que de tarde en tarde se vienen al mundo a compartir generosamente su sabiduría. Y es que estamos ante uno de los artistas más completos de la Andalucía del nuevo milenio. José Luis Figuereo no es solo un interprete de canciones, un compositor, un poeta o un cantautor a la vieja usanza. Puede destacar, y destaca, en cada una de esas facetas pero se hace más grande en el equilibrio con el que ha conseguido desarrollar todas ellas al unísono. El Flamenco ha cambiado mucho. Las voces ya no saben a sangre cuando entonan. El cante del hambre, los señoríos, el café del cantante, la dictadura, la Andalucía explotada y la emigración ha entrado en el siglo XXI como una gran cultura con millones de discos vendidos, ropa de moda, estudios universitarios y el mundo entero preguntándose que haríamos después de Camarón. |
Como poeta, es una especie de “sabina” del flamenco. Aunque no cuenta historias concretas, es fácil verse reflejado en una de sus letras. Todo seguidor de El Barrio tiene una canción que parece que está escrita para él. Sus contenidos definen un flamenco más urbano y menos rural, describe conceptos frente a situaciones y priman los sentimientos, no el sentimentalismo. Su lenguaje es formal, lírico pero moderno, cargado de expresiones populares, juveniles y del caló cuando es necesario. Su poesía recuerda a la generación del 98, desde el Alberti más surrealista, al Lorca más gitano, pasando por el Miguel Hernández más apasionado. El amor es el eje y motor de su vida, el desamor como tortura y sentimiento trágico, la muerte, el destino, la música, la cultura y las tradiciones de su tierra son los temas centrales de las canciones de El Barrio. |